sábado 7 de marzo de 2009

Chaves Nogales y Tomás Eloy Martinez, entre el periodismo y la literatura



La semana pasada Babelia (suplemento literario del diario El País) publicó en su tapa el redescubrimiento, a partir de la reedición de toda su bibliografía en España, de Manuel Chaves Nogales (Sevilla, 1897 - Londres, 1944) un tipo a mitad de camino entre el periodismo, la crónica y la literatura. Dice la nota, Reivindicación de un legado,"Aquel camino de periodismo literario que emprendió radicalmente no respondía a nada conocido hasta entonces. ..La historia, la literatura y el periodismo -si es que hay que diferenciar entre estas dos últimas categorías- han acabado por darle la razón...Genial es un adjetivo tan manoseado ante el que se impone no malgastar gratuitamente el uso para aquellos que no lo merezcan. Pero en el caso de este hombre, cuadra a la perfección por abrir caminos que unen la urgencia del periodismo con el arte literaria." Uno más de los precedesores a lo que luego los estadounidenses llamarían "nuevo periodismo" o género de "non fiction" con la aparición de "A sangre fría" de Truman Capote en 1965. Los argentinos afirman que el precursor de neste género fue el periodista escritor Rodolfo Walsh con la publicación de "Operación masacre" en 1957, ahora aparece reclamando la paternidad Chaves Nogales... Si quieren leer el fragmento del primer capítulo de una de sus novelas importantes "Juan Belmonte, matador de toros" (biografía novelada de este torero) acá pueden hacerlo.
El 8 de febrero había aparecido en el Suplemento Domingo del mismo periódico una entrevista al escritor argentino Tomás Eloy Martinez en la que también se trata esta cuestión de la relación entre periodismo y ficción o periodismo y literatura que tanto interesa a este blog. Eloy Martinez dice algo bien interesante respecto a dos de sus novelas más importantes y esta cuestión:
"P. Entonces se estaba inventando el nuevo periodismo en Estados Unidos, pero ustedes ya lo hacían en América Latina.
R. Y creo que además entre nosotros nació por instinto, por pura necesidad de narrar, por el vicio de leer novelas y por estar disconformes con el modo que se tenía de narrar la realidad. ¿Por qué no podemos narrar en periodismo como en las novelas? En dos de mis primeras novelas trabajo el nuevo periodismo: en La novela de Perón narro de modo novelesco una investigación muy seria, y en Santa Evita decido invertir los términos del nuevo periodismo. Si en la primera había contado, con los recursos de la novela, lo que me parecía periodísticamente cierto, en Santa Evita narro con los recursos del periodismo una ficción absoluta, y la gente se la creyó."
Y sigue la polémica sobre qué es un artefacto literario como lo llaman por ahí.