viernes 19 de junio de 2009

Homenaje al Gran Viejo en Madrid


Mucho "curro" y viajes, la lectura de "Corre, Conejo" (John Updike), "Para una tumba sin nombre" (Juan Carlos Onetti) y "Trópico de Capricornio" (Henry Miller) y el tramo final de la escritura de la novela "No va más" (un proyecto que lleva casi 3 años), me alejaron de la actualización del blog.

Finalmente, el miércoles en Casa América (Madrid) tuve el gusto de escuchar a Don Mario hablando acerca de la obra del Gran Viejo (Juan Carlos Onetti). Y si bien, hay todo un libro que le acaba de dedicar y que hemos festejado en este blog ("El viaje a la ficción", Alfaguara, 2008), transcribiré los conceptos que me parecieron más interesantes de esa conferencia magistral:
  • El cuento "El infierno tan temido" dice muchas cosas más de las que uno cree entender. Es más sucio, más feo, más cruel. Es uno de los textos literarios que describe el mal, la vocación irreprimible del ser humano a hacer daño, destruir y a hacerse daño a uno mismo.

  • No sé si Onetti supo o se dio cuenta de lo que escribió con ese cuento. El construyó el relato a partir de una anécdota que le contó el Presidente del Uruguay Battle.

  • Ese cuento me hace pensar en "La metamorfosis" de Kafka.
  • Es fascinante el origen de las historias que nos conmueven. En el caso de Onetti no está claro qué clases de experiencias dieron lugar a su ficción de Santa María.
  • En la raíz de la ficción puede encontrarse la transformación de la realidad, esta es una perspectiva para acercarse a la ficción. El personaje que, acorralado por los fracasos y la mala suerte, se fuga hacia la ficción, hacia lo imaginario, hacia un mundo que inventa.
  • La humanidad desde sus orígenes se viene juntando para escuchar ficciones. Dado que el mundo es insuficiente para nuestros anhelos, entonces inventamos otro. De aquí nace la ficción.

  • Los hombres que van caminando y contando historias en los pueblos le otorgan una unidad a estas comunidades.

  • En mi caso, todas las historias que he escrito nacieron de vivencias. Uno se pregunta ¿por qué un hecho tocó una fibra tan especial que disparó una historia?

  • Son fascinantes las obsesiones de los escritores. En Onetti son flagrantes sus obsesiones y da un rasgo de autenticidad a su literatura. Porque un escritor no sólo debe poner en marcha la destreza técnica, el conocimiento y el manejo de la literatura moderna sino también se debe inomolar en la escritura. Y Onetti escribía con las entrañas puesto que hay algo directo, auténtico en lo que cuenta, algo que sólo en los grandes escritores está presente.

  • Era un escritor auténtico puesto que escribía por necesidad. La vocación literaria le venía de muy adentro.

  • Onetti habla de la desolación con el lenguaje de la desolación.

  • Es el primer novelista moderno de nuestra lengua. "El pozo", escrita en 1939, tiene un lenguaje moderno, en una época de realismo social de denuncia, en el que existe una gran desconexión entre el lenguaje rebuscado, amanerado, tosco y lo que se quiere transmitir. En "El pozo" el lenguaje, que parece oral, no se disocia de lo que quiere contar.

  • Onetti fue un lector inteligente de la mejor literatura de su tiempo: Proust, Celine, Faulkner, Joyce, los fundadores de la modernidad. Los leyó, los integró a su mundo, los incorporó a su técnica.
  • A él se lo acusó de haber sido influído por Camus pero lo cierto es que "El pozo" es anterior a "El extranjero". En realidad fue una coincidencia de sensibilidad, es una sensibilidad de época.

  • La influencia de Onetti en los nuevos escritores estuvo dada porque fue un creador de un mundo propio, con unidad de estilo y una visión en sus historias.

  • Onetti muestra un conocimiento agudo del punto de vista, importante para crear incertidumbre, el manejo del tiempo, los climas.

  • El mundo de Onetti es negro, es pesimista. Tiene una visión de la condición humana decepcionada. El considera que la gente adulta hace concesiones, empieza a contemporizar, se corrompe. Con esa visión logra escribir cosas bellas. A pesar de la mugre, de la desesperanza cuando lo leemos gozamos. Logró algo bello que despierta piedad, solidaridad.

  • Había en su literatura una visión nihilista, apocalíptica. Nadie puede reprocharle a un escritor su visión del mundo si es auténtica. Sólo se puede decir "no es la mía".

  • Es cierto que Onetti recoge la frustración, la derrota, la rebeldía de América Latina de aquellas décadas. Pero también hay factores personales que son los que prevalecen en toda obra literaria.
  • Onetti carecía de vanidad, algo que los escritores tienen en exceso. Podía ser sarcástico, feroz, pero estaba mal preparado para la lucha por la vida.
  • Cuando ganó una beca para conocer algunas ciudades de Estados Unidos, él se quedaba en el hotel, con la botella de whisky, leyendo novelas policiales.
  • La literatura te enseña a ver la realidad con otros ojos, lo que te da un entredicho con el mundo en el que vives y te hace más conciente, más lúcido, más insatisfecho. Hace la vida más rica, más variada, más diversa.